Incorporarse al trabajo y seguir con la lactancia materna. Cómo usar un sacaleches

Cuando se acaban las insuficientes 16 semanas de baja por maternidad, toca el temido momento de la vuelta al trabajo remunerado. Y pongo el acento en lo de remunerado, porque quedarse en casa con un bebé es como trabajar, pero sin cobrar.

Si damos el pecho es inevitable que en ese momento nos asalten las dudas de cómo seguir dándole nuestra leche al bebé si ya no vamos a poder estar todo el día con él.

Y aquí es cuando tenemos que buscar la fórmula exacta para intentar seguir adelante con éxito con nuestra lactancia. Que no es fácil.

Depende de los horarios de tu trabajo

Si haces jornada partida, puede que puedas escaparte entre medias para darle pecho al bebé o aproveches ese momento para sacarte leche.

Si haces jornada seguida, es muy importante que tengas tiempo para sacarte leche por lo menos una vez durante el turno. No se trata de sacarse leche muchas veces, sino de hacerlo cuando notes que el pecho está muy lleno (en una jornada de 8h, eso puede equivaler a 1 o 2 veces aproximadamente).

Si en tu puesto de trabajo es imposible organizarte para poder sacarte leche 1 o 2 veces, aquí es donde vienen los problemas. Porque es IMPRESCINDIBLE hacerlo para poder seguir con la lactancia. Si en una jornada entera de 8h no puedes sacarte leche ni una sola vez, pueden surgir varios problemas: la producción de leche puede ir disminuyendo por falta de estímulo del pecho, o podrías tener problemas de obstrucción de conductos y mastitis por la acumulación de leche en el pecho.

Depende de la edad de tu bebé

Normalmente a esa edad (entre 4 y 6 meses, según si has conseguido alargar el permiso con vacaciones y días de lactancia), los bebés toman sólo leche. De hecho no se aconseja introducir ningún otro alimento hasta los 6 meses. Y aunque ya tenga 6 meses, la alimentación es COMPLEMENTARIA a la lactancia: eso quiere decir que lo primero que tiene que tomar el bebé es leche, y después ir probando algo de comida progresivamente.

Por supuesto, es más fácil incorporarse a trabajar cuando un bebé toma más cosas aparte de la leche, porque así es más fácil que se las pueda ofrecer otra persona. Pero la incorporación al trabajo remunerado no debería ser una excusa para introducir la alimentación complementaria demasiado temprano. Vemos muchos casos de bebés que con 4 meses ya toman papillas de cereales por este motivo, y no debería ser así.

En bebés mayores la incorporación al trabajo no es tan problemática porque toman leche menos a menudo y pueden estar perfectamente 8h sin mamar que no pasa nada. Pueden comer otras cosas, o simplemente no comer. Hay bebés que no comen nada hasta que no llega su mamá del trabajo, y luego se atiborran de teta.

El problema de no poder sacarte leche viene cuando tienes un bebé más pequeño que sólo toma teta o que acaba de empezar con la alimentación complementaria y evidentemente toma mucha más leche que comida. Como comentaba más arriba, es muy importante que valores si en tu trabajo va a ser posible sacarte leche o no.

Cómo sacar mi leche

Aquí es cuando tienes que aliarte con tu amigo el sacaleches. Y hay que hacerlo con un poquito de antelación para que no nos pille el toro. Tal vez te interese echar un vistazo a las recomendaciones para elegir un buen sacaleches.

Las primeras veces que intentes extraerte leche puede ser muy frustrante, porque puede que consigas muy poca o nada de leche. Que no cunda el pánico: el sacaleches tiene menos fuerza para sacar la leche que tu bebé. Así que es completamente normal que las primeras veces saques muy poco.

Es muy importante revisar que la copa del sacaleches sea de tu talla. Porque en muchas ocasiones ahí reside el problema. Normalmente los sacaleches vienen con una sola talla (o como mucho dos) de copa. Y puede que no sea la tuya. Algunas marcas baratas no tienen posibilidad de cambiar de talla (lo barato sale caro), así que yo siempre recomiendo apostar por marcas de confianza, como Medela.

Recomendaciones de tallas de copa de sacaleches de Medela

Si crees que necesitas otra talla de la copa del sacaleches, aquí te dejo un enlace para buscar la que más se adapte a ti.

Sé que suena raro, pero el pecho tiene que acostumbrarse al sacaleches. Poco a poco y con el tiempo, verás que es más efectivo y sacas más leche. El pecho “aprende” poco a poco a poner en marcha el mismo reflejo de eyección que provoca el bebé al mamar, pero con el sacaleches.

Mi consejo es empezar a hacer pruebas para vuestro “banco de leche” aproximadamente un mes antes de incorporaros. No hace falta sacarse leche con todas las tomas, si te pones con tiempo basta con que lo hagas 3 o 4 veces al día como mucho, y lo vas guardando en pequeñas cantidades (de 100-150ml por ejemplo).

Se recomienda tener más o menos entre 500ml-1litro de leche materna congelada por los imprevistos que puedan surgir.

Antes de sacarte leche

Para ayudar a la extracción, podemos estimular la movilización de la leche masajeando el pecho en círculos (de fuera hacia adentro), o aplicando calor (con el agua caliente de la ducha, con una toalla caliente, una bolsa de agua caliente, etc)

Para sacarte leche de manera efectiva, existen varias maneras de hacerlo.

Una de ellas, es aprovechar el reflejo de eyección que provoca el bebé al mamar. Es decir, colocar el sacaleches en el pecho contrario que le estás ofreciendo al bebé durante la toma. Es un poco incómodo, pero también ahorras tiempo.

La otra opción es sacarte leche después de la toma, del pecho que no ha tomado el bebé.

Es importante no excederse con el tiempo. Lo que se recomienda es utilizar el sacaleches como máximo 15-30 minutos. Aunque la cantidad que hayas sacado sea poca, pasarse de rosca con el sacaleches nos puede dar problemas de mastitis (por estimular y producir de más) e incluso heridas en el pezón.

Cómo ofrecerle mi leche al bebé

Este creo que es el punto más complicado de toda la operación. Casi todo el mundo tiene en mente que un bebé tiene que tomar leche del biberón, pero existen más opciones.

Lo ideal sería ofrecerle la leche al bebé con un recipiente compatible con la lactancia materna, para evitar el temido síndrome de confusión tetina-pezón. Los recipientes compatibles son:

  • Jeringas: hay jeringas especiales para la alimentación, que se conectan a una cánula y sirven para alimentar al bebé. Se puede estimular la succión con nuestro propio dedo. Lo malo es que el plástico de las jeringas se degrada con los lavados y hay que cambiarlas a menudo.
  • Vasitos de suplementación: existen vasitos especiales para poner la leche, y acercársela a la boca del bebé. Sorprende como son capaces de bebérsela así.
  • Cuchara: aquí hay que armarse de paciencia, pero puede ser un método fácil para enseñárselo a los cuidadores del bebé (abuelos y demás), porque se toman la leche perfectamente a cucharaditas.

Si optáis por el biberón, tened en cuenta que puede ser un obstáculo que dificulte continuar con la lactancia materna, sobre todo en bebés pequeños. La forma que tiene la tetina del biberón, y sobre todo el flujo de leche que tiene, pueden hacer que el bebé después rechace el pecho porque le parezca demasiado difícil mamar después de haber probado la vida cómoda del biberón. No a todos los bebés les pasa, pero si quieres continuar con la lactancia materna, no es aconsejable usar el biberón como primera opción.

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