Beber alcohol dando el pecho: ¿es seguro?

Lactancia y alcohol… Si das lactancia materna es posible que te lo hayas preguntado. ¿Puedo tomarme una copa de vino o una cervecita mientras doy pecho?

La respuesta no es un sí ni un no rotundo, hay matices.

En realidad el consumo de alcohol en la población general ya está de por sí desaconsejado. Lejos queda ya ese argumentario de médico de la vieja escuela que todavía dice que «tomarse una copita de vino al día es saludable». Hoy en día tenemos suficientes estudios en la mano para decir que los supuestos beneficios que se le atribuyen a alguna sustancias antioxidantes que puede contener el vino, no superan los perjuicios provocados por el alcohol.

Por lo tanto ahí tenemos el primer argumento en contra de beber alcohol, también durante la lactancia.

Pero seguramente si das el pecho lo que te preocupa es que el alcohol pase a la leche. Pues en eso sí que puedo deciros que SÍ, el alcohol pasa a la leche materna, alcanza la misma concentración que en la sangre, y tarda bastante en desaparecer de ella.

Antes de seguir con el post, te aconsejo que añadas esta página web a tu sección de «Favoritos»: e-lactancia.org. Es la página web por excelencia para consultar si la lactancia es compatible con cualquier sustancia, medicamento, infusión, tratamiento, etcétera. Siendo claros, es la página de referencia para nosotros, los profesionales. Os podéis fiar al 100%

Cuando buscamos «alcohol» en e-lactancia, nos aparece lo siguiente:

Ups, parece que beber dando pecho no es recomendable

Consecuencias del alcohol en el bebé

El alcohol se absorbe rápidamente por el sistema digestivo y pasa a la sangre, y de ahí a la leche materna. Si el bebé toma pecho, puede sufrir algún efecto derivado del consumo indirecto de alcohol

Los más habituales son: somnolencia, letargo, irritabilidad, y en algunos casos de consumo excesivo, incluso puede llegar a provocarle un estado de coma al bebé.

De manera indirecta, también sabemos que el alcohol puede alterar el estado de sueño de los padres, así que la Asociación Española de Pediatría (AEPED) también desaconseja dormir con el bebé en la misma cama si se ha consumido alcohol.

Los medicamentos…

No sólo las bebidas que conocemos como alcohólicas tienen alcohol. También hay algunos medicamentos que llevan alcohol entre sus ingredientes, o incluso productos para la piel.

En el caso de los medicamentos, hay que tener cuidado y leer bien la lista de ingredientes, y en caso de que contengan alcohol, tomar las mismas medidas que con una bebida alcohólica (lo veréis más abajo). Suelen encontarse sobre todo en algunos jarabes.

En el caso de cremas o lociones con alcohol, en principio no son peligrosas porque el alcohol se evapora casi enseguida y a la piel no le da tiempo de absorberlo.

¿Y la cerveza? ¿Aumenta la producción de leche?

Aquí rompemos otro famoso y peligroso mito de la sabiduría popular: NO, la cerveza no aumenta la producción de leche. De hecho, no hay ningún alimento que haya demostrado que aumente ni que disminuya la producción de leche (Mennella 1993-2001, Comité Lactancia Materna AEP 2012)

Es más, el alcohol en general hace que disminuya la prolactina y la oxitocina, dos hormonas imprescindibles para la producción y la salida de la leche. Así que es más bien al revés, el consumo de cerveza (o de cualquier tipo de bebida alcohólica), puede disminuir la producción de leche hasta en un 25% (¡ahí es nada!)

En cuanto a la cerveza sin alcohol (la 0,0%), sí que parece contener algunos antioxidantes que pueden ser beneficiosos al no contener alcohol (No perdamos de vista que la mejor manera de consumir antioxidantes es una dieta rica en frutas y verduras), aunque tampoco afectan a la cantidad de leche. Este tipo de cerveza sí que sería segura para la lactancia.

Entonces, ¿ni una copita?

Nuestro mensaje como profesionales sanitarios siempre es el de intentar evitar el consumo de alcohol en general, no sólo en las madres que dan el pecho. Pero vivimos en el mundo real y sabemos que de hecho en España se consumen muchas bebidas alcohólicas, así que nuestro papel muchas veces es el de disminuir los riesgos: en este caso, se trata de esperar un tiempo prudencial después de consumir alcohol para darle tiempo a que desaparezca de la leche.

Existe una tabla que mide el tiempo que tarda en desaparecer el alcohol de la leche materna según la cantidad que se consume y el peso de la madre. Cuanto menos pesa la madre, más tarda el alcohol en eliminarse. Os la pongo por aquí para que la podáis consultar:

Tabla que relaciona el consumo de alcohol con el peso de la mujer y tiempo necesario para que se elimine de la leche

En una mujer que pese unos 60kg, una sola copa de alcohol puede tardar más de 2 horas y 20 minutos en eliminarse, y dos copas casi 5 horas. Parece un montón, ¿verdad?

Lo ideal sería ofrecerle el pecho al bebé justo antes de consumir alcohol, e intentar evitar ofrecérselo de nuevo hasta que no haya pasado el tiempo necesario. Una vez pasado ese tiempo, puedes darle pecho sin problema, ya que el alcohol ha desaparecido por completo: no es necesario desechar esa leche.

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El colecho: dormir con el bebé

Claves para practicarlo de manera segura

Corresponde a los padres tomar la decisión de realizar colecho con sus hijos y, además, su elección debe ser respetada

Landa y cols (IHAN), 2015
Ir al video en YouTube

Dormir con el bebé es una decisión que genera dudas, y muchas familias no lo practican por miedo, o por no ser juzgados. Yo siempre digo que es una elección muy personal, y que cada familia tiene que valorar qué le conviene según sus necesidades.

Si pensamos un momento en nuestra naturaleza, en realidad somos animales mamíferos. En nuestra sociedad, sabemos que bajo el techo de nuestras casas estamos seguros, pero en medio de la selva no lo estaríamos tanto. Por eso las crías de los animales mamíferos duermen siempre pegados a su madre.

De hecho, muchos bebés (sobre todo recién nacidos) lloran por las noches simplemente para reclamar la presencia de su madre. Si se despiertan por la noche y se ven solos, en medio de la oscuridad, su instinto les pide que reclamen a su madre mediante el llanto, para así estar protegidos. En la naturaleza, una cría de cualquier especie que no fuese capaz de reclamar la atención de sus progenitores para tenerles cerca, tendría seguramente menos probabilidades de sobrevivir. Y nos guste o no, la especie humana tiene esa misma naturaleza.

Por supuesto, pueden despertarse por otros motivos (hambre, tener el pañal mojado, etc). La necesidad de protección es sólo una de las cosas que explica que se despierten a menudo por la noche.

Y así es como a veces el colecho se convierte en una estrategia de supervivencia, sobre todo para las mamás que dan el pecho. Es una manera de que el bebé, si se despierta por la noche, vea a su madre y esté tranquilo. Literalmente las mamás dicen que practicando colecho “ellas duermen mejor, y sus hijos también”. Además, está demostrado que el colecho aumenta la duración de la lactancia materna y mejora las tomas nocturnas.

Otra opción para aquellos padres que no estén convencidos del todo de hacer colecho, son las cunas de colecho. Ahora venden cunas y minicunas especiales que se acoplan a la cama para que se queden al mismo nivel que el colchón de vuestra cama. Pero también se puede hacer un apaño casero con una cuna normal, ajustando la altura del colchón y quitando una de las barreras para acercarla a la cama. Aunque sinceramente os digo, que muchas mamás me suelen decir que la cuna al final se queda de decoración y para acumular trastos, ¡porque el bebé siempre acaba metido dentro de la cama!

Se ha demostrado por otro lado, que un bebé que duerme en la misma habitación que sus padres tiene menos riesgo del “síndrome de muerte súbita del lactante”. Si el bebé sufre un episodio de asfixia, es más probable que los padres reaccionen a tiempo si están cerca de él.

También sabemos que la lactancia materna y el uso de chupete (cuando la lactancia está instaurada), pueden prevenir este síndrome. Si le das pecho a tu bebé, pásate por mi canal y échale un vistazo al vídeo sobre el «Síndrome de confusión tetina-pezón«, porque hay que tener cuatro precauciones cuando introducimos el chupete a un bebé que toma pecho.

Medidas de seguridad

Si has decidido poner en marcha el colecho con tu bebé, te cuento ciertas medidas que hay tener en cuenta por su seguridad:

  • Ambos padres deben saber que el bebé está dentro de la cama
  • Si es posible, es mejor que el bebé duerma boca arriba
  • No abrigarle en exceso, ni taparle la cabeza
  • El colchón debe ser firme. Evitar dormir con el bebé en colchones demasiado blandos
  • Evitar en la medida de lo posible dormir con el bebé en el sofá
  • Cuantas menos almohadas, mejor
  • Cuantas menos capas de sábanas, mantas y edredones, también mejor
  • No compartir la cama con mascotas
  • Evitar compartir la cama con otros niños pequeños. Si se tuviera que hacer, siempre debe haber un adulto entre los dos niños.
  • Se debería evitar el colecho en caso de:
    • Bebés prematuros o con bajo peso
    • Papá o mamá fumadores
    • Papá o mamá que tomen medicación que altere el estado sueño-vigilia (sedantes, hipnóticos…)
    • Consumo de alcohol u otras drogas
    • Enfermedades graves, obesidad
    • Cansancio extremo

¡Espero que todos estos consejos os hayan resultado útiles!

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