Claves para practicarlo de manera segura

Corresponde a los padres tomar la decisión de realizar colecho con sus hijos y, además, su elección debe ser respetada

Landa y cols (IHAN), 2015
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Dormir con el bebé es una decisión que genera dudas, y muchas familias no lo practican por miedo, o por no ser juzgados. Yo siempre digo que es una elección muy personal, y que cada familia tiene que valorar qué le conviene según sus necesidades.

Si pensamos un momento en nuestra naturaleza, en realidad somos animales mamíferos. En nuestra sociedad, sabemos que bajo el techo de nuestras casas estamos seguros, pero en medio de la selva no lo estaríamos tanto. Por eso las crías de los animales mamíferos duermen siempre pegados a su madre.

De hecho, muchos bebés (sobre todo recién nacidos) lloran por las noches simplemente para reclamar la presencia de su madre. Si se despiertan por la noche y se ven solos, en medio de la oscuridad, su instinto les pide que reclamen a su madre mediante el llanto, para así estar protegidos. En la naturaleza, una cría de cualquier especie que no fuese capaz de reclamar la atención de sus progenitores para tenerles cerca, tendría seguramente menos probabilidades de sobrevivir. Y nos guste o no, la especie humana tiene esa misma naturaleza.

Por supuesto, pueden despertarse por otros motivos (hambre, tener el pañal mojado, etc). La necesidad de protección es sólo una de las cosas que explica que se despierten a menudo por la noche.

Y así es como a veces el colecho se convierte en una estrategia de supervivencia, sobre todo para las mamás que dan el pecho. Es una manera de que el bebé, si se despierta por la noche, vea a su madre y esté tranquilo. Literalmente las mamás dicen que practicando colecho “ellas duermen mejor, y sus hijos también”. Además, está demostrado que el colecho aumenta la duración de la lactancia materna y mejora las tomas nocturnas.

Otra opción para aquellos padres que no estén convencidos del todo de hacer colecho, son las cunas de colecho. Ahora venden cunas y minicunas especiales que se acoplan a la cama para que se queden al mismo nivel que el colchón de vuestra cama. Pero también se puede hacer un apaño casero con una cuna normal, ajustando la altura del colchón y quitando una de las barreras para acercarla a la cama. Aunque sinceramente os digo, que muchas mamás me suelen decir que la cuna al final se queda de decoración y para acumular trastos, ¡porque el bebé siempre acaba metido dentro de la cama!

Se ha demostrado por otro lado, que un bebé que duerme en la misma habitación que sus padres tiene menos riesgo del “síndrome de muerte súbita del lactante”. Si el bebé sufre un episodio de asfixia, es más probable que los padres reaccionen a tiempo si están cerca de él.

También sabemos que la lactancia materna y el uso de chupete (cuando la lactancia está instaurada), pueden prevenir este síndrome. Si le das pecho a tu bebé, pásate por mi canal y échale un vistazo al vídeo sobre el «Síndrome de confusión tetina-pezón«, porque hay que tener cuatro precauciones cuando introducimos el chupete a un bebé que toma pecho.

Medidas de seguridad

Si has decidido poner en marcha el colecho con tu bebé, te cuento ciertas medidas que hay tener en cuenta por su seguridad:

  • Ambos padres deben saber que el bebé está dentro de la cama
  • Si es posible, es mejor que el bebé duerma boca arriba
  • No abrigarle en exceso, ni taparle la cabeza
  • El colchón debe ser firme. Evitar dormir con el bebé en colchones demasiado blandos
  • Evitar en la medida de lo posible dormir con el bebé en el sofá
  • Cuantas menos almohadas, mejor
  • Cuantas menos capas de sábanas, mantas y edredones, también mejor
  • No compartir la cama con mascotas
  • Evitar compartir la cama con otros niños pequeños. Si se tuviera que hacer, siempre debe haber un adulto entre los dos niños.
  • Se debería evitar el colecho en caso de:
    • Bebés prematuros o con bajo peso
    • Papá o mamá fumadores
    • Papá o mamá que tomen medicación que altere el estado sueño-vigilia (sedantes, hipnóticos…)
    • Consumo de alcohol u otras drogas
    • Enfermedades graves, obesidad
    • Cansancio extremo

¡Espero que todos estos consejos os hayan resultado útiles!

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El colecho: dormir con el bebé

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