La bolsa del hospital

Saber lo que necesitas

Cuando se acerca la fecha probable de parto, casi todas las mujeres sienten la necesidad de tener preparada la bolsa del hospital con todo lo necesario para la mamá y para el bebé. Es algo que me preguntáis mucho en las consultas individuales o en las clases de preparación al parto.

Y cuando te pones a ello te empiezan a surgir las dudas: ¿Qué pongo dentro de la bolsa del hospital? ¿Qué necesitaré para mí? ¿Y para el bebé?

No es fácil dar una lista de cosas que sirva para todo el mundo, porque depende de cada caso. Lo más importante para saber qué tienes que llevar en la bolsa del hospital, es saber qué cosas te van a facilitar cuando estés allí y qué cosas no, que es algo que puede variar. Es mejor que durante el control del embarazo preguntes a tu matrona para saber qué cosas te van a dar durante tu estancia en el hospital.

Salvo algunas diferencias, lo que habitualmente te suelen dar en el hospital es: compresas, pañales, esponjas jabonosas o gel, camiseta para el bebé, camisón para la mamá, gasas o compresas sin tejer, empapadores (que se pueden usar de cambiador), ropa de cuna y manta para el bebé. Si has decidido darle lactancia artificial, también te darán todo lo que necesitas para alimentarle: leche, biberones y tetinas.

Si surgen complicaciones con la lactancia, también solemos tener en el hospital casi todo lo necesario para ayudarte: sacaleches, pezoneras, parches para heridas en el pezón, cremas, aceites o sistemas compatibles con la lactancia para dar suplementos.

Por lo general la estancia en el hospital suele durar unas 48h si se trata de un parto normal sin complicaciones. En caso de cesárea se puede alargar 1 o 2 días más. Ten en cuenta esto a la hora de calcular las cantidades de cada cosa.

Teniendo esto en cuenta, lo que creo que es básico que traigas en la bolsa del hospital es todo lo siguiente, aunque por supuesto puedes añadir cosas según lo que a ti se te ocurra.

Documentación

-Todos los documentos relacionados con el embarazo: cartilla del embarazo, analíticas, ecografías…

-Tu plan de parto (si lo has redactado)

-DNI o pasaporte de ambos

-Libro de familia si estáis casados o tenéis más hijos

Para la mamá

Braguitas de algodón o braguitas desechables

Neceser con tus productos de higiene personal: champú, gel, pasta de dientes, cepillo de dientes, cepillo para el pelo, etc.

Secador para el pelo

Pijama o camisón si no estás cómoda con el camisón del hospital. Mejor si son abiertos por delante.

Bata (según la época del año)

Zapatillas

Sujetadores de lactancia (si vas a dar pecho) o sujetadores deportivos apretados y sin aros (si vas a dar biberón)

Ropa para salir del hospital (la misma talla que usabas durante el embarazo)

-Algo de comida para picar entre horas (fruta, frutos secos, galletas…)

Para el bebé

Toallitas (súper importante)

Ropa para salir del hospital

Bodys (aunque en realidad no haría falta, en el hospital os darán las camisetitas que es suficiente). Si traéis vuestra propia ropa, rogamos que sea fácil de poner y quitar.

Muselinas / gasas

Gorritos (para cuando no esté piel con piel, según la temperatura de la habitación)

Calcetines y manoplas: no se recomiendan. Los pies y las manos siempre estarán fríos. Las manoplas les limitan la información que les proporciona el tacto, y es muy importante para ellos. Es mejor no ponerles nada.

Chupete: si vas a darle pecho no se recomienda usarlo desde el principio. Si vas a darle biberón, sí que puedes ofrecérselo.

Calostro que te hayas extraído durante el embarazo (si es que lo has hecho). Llévalo en una neverita con una placa de hielo, dura 24h desde que se descongela.

Opcional: cosas que os pueden servir para el parto

Aceite para masaje

Pelota estriada para masaje

Bebida isotónica o energética

Altavoces bluetooth, lista de reproducción con música relajante

Aceites esenciales/difusor o vela aromática

-Sujetador deportivo o top de bikini si vas a usar la bañera

 

 

Los mejores sacaleches del mercado

¿Qué sacaleches me compro?

Si has sido madre o vas a serlo en breve, puede que te hayas planteado adquirir un sacaleches. No es ni mucho menos un chisme imprescindible, pero puede serte útil en algunas ocasiones.

  • Si necesitas separarte de tu bebé por cualquier motivo
  • En caso de que tu bebé necesite suplementos por no aumentar suficiente de peso
  • Para incorporarte al trabajo fuera de casa
  • Para resolver problemas puntuales con la lactancia

No considero que sea necesario hacerte con uno antes de que nazca el bebé, pero tampoco es una mala idea tenerlo.

Consejos a la hora de elegir un buen sacaleches

Lo barato sale caro

Es increíble la cantidad de marcas que fabrican sacaleches hoy en día. Haciendo una búsqueda para escribir este post, he alucinado con la multitud de marcas que fabrican sacaleches hoy en día, a un precio muy inferior al “habitual”.

En esto debo deciros que lo barato sale caro, y vale más apostar por algo seguro, más aún cuando se trata de algo tan importante como la alimentación de vuestro bebé. No os aconsejaría gastaros menos de 50€.

¿Eléctrico o manual?

Si se trata de resolver una situación puntual, es posible que te sea suficiente con el sacaleches manual, que además es más económico.

Tiene otras pegas: tiene menos fuerza de succión y necesita de un movimiento muy repetitivo de tu mano que puede llegar a ser muy cansado.

Si os lo podéis permitir, os recomiendo que utilicéis uno eléctrico. Ganaréis en comodidad, en tiempo y optimizaréis mucho más

¿Simple o doble?

Lo más habitual es comprarse un sacaleches de un solo sistema, para sacar leche solamente de un pecho a la vez.

Pero también existen sacaleches dobles, que pueden ser útiles en algunas situaciones especiales. Sacar leche de los dos pechos a la vez puede ser provechoso cuando estamos intentando estimular el aumento de la producción de leche.

Una situación en la que aconsejamos uno doble, es en caso de ingreso prolongado del bebé en el hospital, por ejemplo cuando nace muy prematuro. Sabemos que la extracción doble consigue una respuesta hormonal más potente y es más efectivo para conseguir una buena producción de leche cuando el bebé empiece a coger el pecho.

Por lo que he podido ver y leer acerca de los sacaleches dobles, algunas marcas parece que utilizan el mismo motor para este tipo de sacaleches que para los simples, y algunas mujeres tienen la sensación de que tienen menos fuerza porque reparten la misma potencia en dos sistemas de extracción.

Si sólo te planteas utilizarlo para ofrecerle una cantidad extra de leche al bebé, o para sacarte leche y guardarla para dársela mientras estás trabajando, tal vez te basta con uno simple.

¿Cuál es el mejor sacaleches?

No me voy a mojar hasta el punto de deciros cuál es el mejor, pero os traigo los 5 sacaleches eléctricos más vendidos del mercado, que considero que son de una calidad aceptable y recomiendo.

Medela Swing

La marca y modelo por excelencia. Medela es una apuesta segura como marca para muchos productos relacionados con la lactancia, y no iba a ser menos con los sacaleches.

Tal vez la pega más importante sea el precio, porque no es el sacaleches más barato, pero en cuanto a fiabilidad y durabilidad, puedo deciros que es genial, he visto sacaleches de esta marca que han pasado por muchas batallas, que las mamás guardan de un embarazo a otro y siguen funcionando fenomenal.

Dispone de la tecnología “2-Phase”, que está pensada para imitar la manera en la que succiona el bebé en el pecho. Tiene el modo “estimulación” nada más encenderlo, y cambia automáticamente al modo “extracción” pasados 2 minutos. Puedes cambiarlo manualmente antes de esos 2 minutos apretando un botón.

Puedes regular la potencia de la extracción con el botón +/-, tiene muchos niveles para que elijas el que te resulte más cómodo.

Puedes usarlo con pilas o enchufado, funciona con cuatro pilas de tamaño AA.

Podéis elegir el modelo “simple” o el “doble, según vuestras necesidades.

Le han surgido muchas marcas de la competencia, pero es cierto que tal vez sea la marca que tiene más experiencia en este mercado. Uno de los puntos a favor que tiene Medela es la cantidad de opciones a elegir de cada uno de sus productos, entre ellos las diferentes tallas de las copas del sacaleches, cosa que no existe en otras marcas.

Si hacéis una pequeña búsqueda veréis que hay dos modelos del Swing simple: uno más “antiguo” y uno más nuevo (el Swing Flex). La diferencia principal es que al nuevo le han añadido un reborde de silicona a la copa para que sea más confortable en el pecho, y han cambiado parte del sistema de conexión.

Philips Avent

Un poquito más económico que el de Medela, con un funcionamiento muy similar.

También tiene el sistema que imita la succión del bebé. Cuenta con el modo “estimulación” los primeros minutos, y tiene 3 niveles de potencia de extracción. El modelo más nuevo dispone de cuatro tipos de estimulación y cuatro niveles de potencia de extracción.

Tiene un sistema de anti-retorno que evita que la leche se cuele por los tubos de succión. También funciona a pilas.

La diferencia principal que tiene con el de Medela, es el diseño de la copa. Tiene una almohadilla de silicona con relieves en forma de pétalo que tienen la función de masajear el pecho para mejorar la salida de la leche. Esto hace que sea más cómodo y dé una sensación más agradable en el pecho.

Tenéis a vuestra disposición el modelo simple o el doble.

Availand Nature3

Fue galardonado como mejor sacaleches del año por blogdelbebe. En general cuenta con opiniones muy positivas.

Dispone también de un sistema que cambia el tipo de succión, que se llama “Smart 3”, y tiene 3 fases diferentes de extracción, con 9 niveles de potencia.

Dispone de pantalla LED y de un temporizador de 30 minutos, tiempo tras el cuál entra en modo standby. No funciona con pilas. Tiene una batería con una autonomía de 3 horas, también puede funcionar enchufado.

La copa también tiene unas piezas de silicona que le ayudan a adaptarse al pecho y así sea mucho más confortable.

Bellababy

Sacaleches MAM

Este sacaleches de la marca MAM es un 2 en 1: sacaleches manual y eléctrico a la vez.

Tiene pantalla táctil y tiene muchos modos de succión diferentes, modo de extracción y de estimulación, 9 niveles de intensidad cada uno. La batería es recargable y dura hasta 5 horas

La copa también es muy confortable para el pecho debido a su almohadilla de silicona y sus relieves.

Se vende en pack con 2 biberones anti reflujo, además de recipientes de conservación. Especifica que está libre de BPA.

Lansinoh

Ganó el premio de mejor sacaleches en los Mom&Baby awards del año 2018. Es una marca conocida por otros productos, no especialmente por su sacaleches. Pero también es una apuesta segura en calidad.

Disponen de la opción simple o doble, para que elijáis la que se adapte a vosotros.

Tiene el sistema de succión en dos fases: una donde se estimula en los primeros minutos, y otra para la extracción. Cuenta con 5 niveles de potencia.

La copa tiene un reborde de silicona en la parte externa de la copa que hace que la presión sobre el pecho sea más suave y agradable.

La marca lansinoh dispone de bolsas que se adaptan a la rosca del sacaleches y así se puede almacenar la leche más fácilmente sin desperdiciar ni una gota.

Puede funcionar tanto enchufado como con pilas.

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El brote de listeria en España. La prevención en el embarazo

Hace unas semanas que se inició en Andalucía un brote de listeriosis a raíz del consumo de un producto cárnico preparado (carne mechada). La noticia ha hecho que resurjan las dudas y la polémica sobre esta bacteria, así que voy a aprovechar para recordaros qué es este bicho y por qué es peligroso.

¿Qué es la listeria?

Se llama Listeria monocytogenes, para los amigos sólo listeria. La infección que provoca se llama listeriosis.

La listeria vive en el suelo, en el agua, en las plantas, y puede crecer en la comida. Este último es el principal foco de infección para los humanos.

A pesar de que puede parecer que se trata de una intoxicación alimentaria cualquiera, el peligro de este microorganismo reside en que tiene una alta tasa de mortalidad, en que no todos los antibióticos funcionan contra ella, y además puede producir consecuencias graves en el embarazo, y he aquí el quid de la cuestión.

¿Qué síntomas produce?

A pesar de que contagiarse de la listeriosis es raro, cuando contraemos la infección podemos notar síntomas parecidos a los de una gastroenteritis (diarrea, vómitos, fiebre, dolor muscular). Si la bacteria pasa a la sangre, se pueden producir problemas más graves, incluso una meningitis.

Uno de los peligros de esta bacteria es que puede pasar desapercibida porque puede no dar ningún síntoma, o dar alguna molestia leve que no asociarías a haber consumido un alimento contaminado (dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, décimas de fiebre).

El peligro fundamental es contagiarse durante el embarazo. Cuando una mujer contrae la listeria estando embarazada, la bacteria puede atravesar la placenta, llegar a la bolsa amniótica y producir una infección dentro de ella, lo que se conoce como corioamnionitis. Esto de por sí, ya puede desencadenar un aborto, una muerte fetal o un parto prematuro.

Si el bebé nace a su tiempo (a término) pero con la infección por listeria, también puede tener graves consecuencias para él, ya que es más fácil que la listeria llegue a su sangre y produzca una infección en cualquier otra parte del cuerpo.

En toda mi vida profesional he conocido pocos casos de infección por listeria durante el embarazo que hayan afectado al bebé. Pero en los que he podido ver, la mamá no había tenido ningún síntoma, y se enteraron de que tuvo listeriosis porque el bebé nació prematuro y le salió positivo el cultivo a la listeria con las pruebas habituales que se le hacen a los bebés que ingresan en la UCI con sospecha de infección.

¿Cómo se previene?

Aunque ahora sea el tema de moda, la prevención de la infección por listeria es algo sobre lo que siempre insistimos en la consulta de la matrona, y habitualmente explicamos las medidas para prevenir esta y otras infecciones alimentarias en la primera consulta del embarazo.

Aunque en el caso actual de España, parece que ha sido un problema de manipulación del alimento en su origen, también podemos contraer la listeria por no tratar los alimentos adecuadamente en casa.

Para prevenir la infección por listeria, se recomienda:

  1. Lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos. Incluso, se aconseja lavarse las manos cuando tocamos alimentos diferentes (por ejemplo, cuando estamos cortando carne y pasamos a cortar verduras).
  2. Mantener una higiene adecuada en la cocina, en las encimeras y superficies para cocinar y en los utensilios que usamos para cortar. También se aconseja usar superficies diferentes para manipular los vegetales y la carne.
  3. Lavar siempre la fruta y la verdura antes de consumirla. Si quieres ser más perfeccionista, puedes utilizar lejías especiales para la desinfección de alimentos. Esto sirve para eliminar otras bacterias como la toxoplasmosis.
  4. Revisar que la temperatura de la nevera sea la correcta, y que además el interior esté limpio. La listeria puede crecer a temperaturas superiores a 4ºC
  5. Respetar siempre la cadena del frío. Si se rompe, puede crecer la listeria.
  6. Consumir lácteos que estén pasteurizados. Evitar la leche cruda y todos los derivados lácteos que estén fabricados con leche cruda (queso, yogures). Comprobar siempre la etiqueta para asegurarse que figure que está hecho con leche pasteurizada.
  7. Cocer los alimentos a una temperatura adecuada. Sabemos que la listeria se muere si la calentamos a más de 75ºC. Esto es especialmente importante a la hora de recalentar sobras de comida de otro día, e incluso las salchichas tipo Frankfurt, que nunca deberían consumirse crudas tal y como vienen en el paquete.
  8. Evitar los alimentos crudos. El pescado crudo o marinado (incluso si se ha congelado antes), la carne cruda o poco hecha, pueden contener listeria.
  9. Cuidado con los embutidos. Aunque sean cocidos (como el jamón cocido), deberían consumirse antes de 48h.
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Siempre hay un «pero»

Para todo en esta vida siempre hay alguna pega, algún «pero». Ser matrona no iba a ser menos, también tiene sus «peros».

Normalmente te dicen que ser matrona es muy chulo, que debe ser uno de las profesiones más bonitas del mundo. Y por supuesto que lo es, y estoy encantada de poder tener este privilegio que es ayudar a traer nuevas vidas al mundo.

Pero pocas veces la gente se acuerda de esa pequeña parte, que también está ahí, y no es tan bonita. La parte de rozar la línea que separa la vida y la muerte, la parte donde unos pocos segundos pueden hacer una gran diferencia.

Tenemos la gran suerte de contar con un sistema de formación que nos prepara para reaccionar ante situaciones así, y gracias a eso podemos decir que estos casos son la minoría. Aunque también es cierto, que en ocasiones, no está todo en nuestras manos. Y aunque reaccionemos, aunque hagamos todo lo posible, ni los ginecólogos ni las matronas somos dioses, y hay casos en los que sucede lo inevitable sin que podamos hacer nada.

Es una verdadera lástima, y es muy doloroso. Ninguna familia se prepara para un mal resultado durante el embarazo o el parto, porque siempre pensamos que todo va a ir bien. Es cierto que todo suele ir bien la mayoría de veces, pero también existe esa pequeña posibilidad que nadie quiere contemplar.

Ni siquiera nosotros queremos contemplarla, pero existe. Ojalá fuera diferente, pero no tenemos el control sobre la vida y la muerte.