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Extracción prenatal de calostro

A partir de las 16 semanas de embarazo, las glándulas mamarias ya empiezan a ponerse en marcha y a producir calostro. 

No siempre se nota de manera evidente, ni todas las mujeres llegan a ver gotas de leche saliendo espontáneamente. Pero haberlo, haylo, sólo hay que saber cómo sacarlo.

La cantidad de calostro que podamos extraer varía mucho de una mujer a otra, y en los estudios se ha observado que la cantidad de calostro que se extrae durante el embarazo no tiene ninguna relación con la cantidad de leche que la mujer vaya a tener después del parto ni es un factor predictivo de cómo va a ir la lactancia.

En algunos casos puede ser una buena idea extraer una pequeña cantidad de este calostro y guardarlo para dárselo al bebé nada más nacer. Tener a mano este calostro nos puede sacar de algunos apuros cuando hay dificultades con la lactancia. Se sabe que de media las mujeres son capaces de extraerse unos 5ml mediante la extracción prenatal de calostro.

En qué casos está recomendado realizar la extracción prenatal de calostro

No es necesario que todas las mujeres hagan extracción prenatal de calostro. No es mala idea tenerlo a mano por si acaso, pero en realidad lo recomendamos en algunos casos muy concretos.

  • Madre con diabetes gestacional
  • Bebés con un peso elevado
  • Bebés con bajo peso o restricción de crecimiento
  • Cesárea programada
  • Diagnóstico durante el embarazo de enfermedad en el bebé que dificulte la lactancia: labio leporino, fisura palatina, enfermedades cardíacas o neurológicas…
  • Separación prevista de bebé y mamá tras el parto por cualquier razón (enfermedad del bebé, enfermedad de la mamá, etc)

Cuándo se recomienda empezar con la extracción prenatal de calostro

En caso de que esté indicado, se recomienda empezar con la extracción prenatal de calostro a partir de la semana 37, y no antes.

Se sabe que al estimular los pezones y extraer el calostro, se producen pequeñas cantidades de oxitocina. Esta oxitocina puede producir algunas contracciones uterinas. No van a ser ni mucho menos contracciones de parto, pero es posible que notes que la tripa se pone dura.

Es por este motivo que no se recomienda realizar la extracción prenatal de calostro antes de la semana 37, y tampoco se recomienda realizarla en caso de amenaza de parto prematuro, placenta previa o alguna condición que contraindique un parto vaginal.

Cómo realizar la extracción prenatal de calostro

Para realizarla vamos a necesitar una cuchara sopera y jeringas de insulina. Existen recipientes especiales para recoger el calostro, pero con la cuchara es suficiente. También hay jeringas de 1ml especiales para alimentar a recién nacidos y para recoger el calostro (son de color morado), pero suelen ser de uso hospitalario.

La técnica que se recomienda para realizar la extracción prenatal de calostro es la técnica Marmet. Es lo más parecido a intentar extraer leche de cualquier otro animal mamífero. También sirve esta técnica para extraer calostro o leche después del parto de forma manual.

Es importante no esperar grandes cantidades de leche realizando esta técnica. El calostro sale gota a gota.

Se recomienda que antes de empezar con la extracción, realicemos un masaje en forma de círculo por todo el pecho, en dirección hacia el pezón, para ayudar a que el calostro se empiece a movilizar hacia los conductos. También puede ser de ayuda aplicar algo de calor en el pecho.

Es importante no frustrarse, no es una técnica fácil. Las primeras veces es posible que no consigas sacar apenas nada. Se trata de insistir y practicar.

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Técnica Marmet 

  • Con la mano en forma de C, y los dedos colocados lejos de la areola. Primero apretar el pecho hacia las costillas.
  • Sin dejar de apretar, juntar los dedos entre sí, “pellizcando” el pecho
  • Sujetar el pellizco de pecho que hemos cogido y estirarlo hacia fuera.
  • Ir cambiando la zona de apoyo

tecnica marmet

Las gotas que vayan saliendo, las podemos recoger con una cuchara sopera. Cuando la cuchara esté llena, sorbemos el calostro con la jeringa. Repetimos la operación hasta que llenemos la jeringa. Cada jeringa es 1ml de calostro.

Parece muy poca cantidad pero, cada gota de tu calostro es oro para tu bebé.

Tanto si es durante el embarazo como los primeros días después del parto, no se aconseja utilizar el sacaleches como primera opción para obtener calostro. El sacaleches está pensado para extraer leche cuando ya hay más cantidad y sale con más facilidad.

Cómo conservar el calostro

Una vez hayamos obtenido la o las jeringas de calostro, es importante refrigerarlas enseguida. Como no vamos a utilizarlo en breve, lo mejor es congelarlas directamente dentro de una bolsita de plástico.

Si guardas muchas jeringas, apunta el día y la hora en el que te las extraes para ir descongelándolas por orden.

El calostro dura en el congelador una 2-3 semanas. Una vez se ha descongelado, el calostro debe ser utilizado dentro de las 24 horas siguientes. 

Pregunta en tu paritorio de referencia si puedes llevar tu calostro allí y te lo pueden guardar en su congelador para no perder la cadena del frío. Si no es posible, es importante que lo lleves e una nevera con una plaquita de hielo para que aguante lo máximo posible.

Para ofrecérselo al bebé, es suficiente con que esté a temperatura ambiente. Con aplicar un poco de calor de las propias manos basta. Nunca calientes el calostro ni la leche materna en el microondas.