Las grietas en el pezón

 

Las grietas en el pezón son pequeñas heridas que aparecen debido a un agarre inadecuado del bebé.

Suelen aparecer (si es que aparecen) en los primeros días de lactancia, cuando tanto la mamá como el bebé están aprendiendo a entenderse y acoplarse bien. En algunos casos más raros, pueden aparecer en bebés más mayores.

Su aspecto es muy variable.  Las podemos encontrar en diferentes estados de cicatrización, y no siempre son fáciles de ver. Pueden ser desde pequeñas costras hasta heridas abiertas, infectadas o incluso con pérdida de tejido. No pongo por aquí fotos reales para no impresionaros demasiado.

Pero… ¿es normal que aparezcan grietas en los pezones?

No, no es normal que aparezcan. Cuando aparecen grietas en los pezones en los primeros días de lactancia, quiere decir que algo está fallando. La posición del bebé, la apertura de la boca, la posición de la lengua respecto al pezón, la postura de la mamá, la anatomía de la boca del bebé... Hay muchos factores que pueden influir y favorecer que aparezcan.

Un agarre inadecuado produce que el bebé apoye las encías y/o la lengua en una posición que roza demasiado con tu pezón. Esa fricción puede hacer que te duela, y al final de la toma veas que el pezón está irritado o que incluso ha aparecido una pequeña marca roja. Si no corregimos el problema, esa marca se convierte en una herida.

Es fundamental tener claro este mensaje: dar el pecho NO debería doler. Si duele hay que valorar la situación y ver qué está pasando. Si aguantamos ese dolor es cuando puede aparecer la grieta y el problema sea más difícil de solucionar.

Es importante que los profesionales que te atiendan durante el posparto estén bien formados en lactancia para saber tener en cuenta todos estos factores y sepan asesorarte cuando aparece un problema.

¿Se pueden prevenir las grietas en el pezón?

Hay pocas cosas que podamos hacer para prevenir las grietas en el pezón.

Se venden multitud de cremas y productos para aplicarnos incluso durante el embarazo, que de poco o nada sirven para evitar que aparezcan. El pezón de por sí ya está especialmente diseñado para dar el pecho, y no necesita ninguna preparación.

Lo que realmente ayuda a prevenir las grietas es informarse bien durante el embarazo para saber cómo colocar bien al bebé al pecho, y pedir ayuda cuando la necesitéis. Nunca aguantéis el dolor pensando que es normal, porque después puede ser peor.

Si ya tengo grietas, ¿cómo puedo curarlas?

Lo primero de todo siempre es valorar una toma para ver cuál es el problema y corregirlo. Porque aunque intentemos curar la herida, si el bebé se sigue agarrando mal, volverá a aparecer.

Lo mejor es tratarla como cualquier otra herida que tuvieras en otra parte del cuerpo. Es decir: mantenerla limpia y seca, y que le dé el aire lo máximo posible. Es mejor no aplicarle ningún aceite ni crema mientras esté abierta.

En algunos casos puede ser de utilidad aplicar unos parches de hidrogel que aceleran la curación de las heridas. Pero os aconsejaría que esto siempre sea tras una buena valoración por parte de un profesional.

Por lo general, si no surgen complicaciones y se averigua la causa del mal agarre, las grietas se curan en unos 7-10 días.

¿La lanolina sirve para curar las grietas?

Parece que últimamente la lanolina se ha vuelto un «must» en la lista de cosas que hay que llevar al hospital el día del parto. Cada día más mujeres la traen consigo para usarla los primeros días al hospital.

La lanolina es un aceite que producen los animales con lana (principalmente las ovejas), para mantener su piel protegida del agua. Su acción es principalmente hidratante, como cualquier otro aceite, y emoliente, porque forma una película que protege la piel.

Revisando un poco la literatura científica, vemos que la lanolina no mejora el dolor ni acelera la curación de las grietas, comparado con otros métodos.

Esa película que crea la lanolina en la herida, impide que la grieta se seque y se cicatrice. Así que al contrario de lo que pensamos, puede ser contraproducente en lugar de ayudarnos.

Hay casos en los que la lanolina puede ayudarnos por el efecto hidratante que tiene. Si el pezón está seco, deshidratado o algo irritado, no hay problema en aplicarla.

«Pero es que mi amiga me ha dicho que con su bebé le salieron grietas y se le curaron con la lanolina».

Aquí hay dos cosas a tener en cuenta. Y es que las grietas se van a curar con el paso de los días, aunque no apliques ningún producto en el pezón. A medida que tú te manejes mejor con el pecho y que aprendas a colocarte bien al bebé, la herida se va a ir curando sola.

Y por otro lado, también sabemos que cuando una mujer se está aplicando algún producto y ella tiene la sensación de que gracias a eso tiene menos dolor, puede seguir aplicándoselo. Aquí encaja mi frase favorita: «si no está roto, no lo toques«.

Pedir ayuda

Si estás leyendo esto porque tienes este problema, es importante que busques ayuda. Lo mejor es que te valore un profesional con conocimientos en lactancia materna: tu matrona o una asesora de lactancia / IBCLC.

Puedes solicitar una consulta online aquí.