El brote de listeria en España. La prevención en el embarazo

Hace unas semanas que se inició en Andalucía un brote de listeriosis a raíz del consumo de un producto cárnico preparado (carne mechada). La noticia ha hecho que resurjan las dudas y la polémica sobre esta bacteria, así que voy a aprovechar para recordaros qué es este bicho y por qué es peligroso.

¿Qué es la listeria?

Se llama Listeria monocytogenes, para los amigos sólo listeria. La infección que provoca se llama listeriosis.

La listeria vive en el suelo, en el agua, en las plantas, y puede crecer en la comida. Este último es el principal foco de infección para los humanos.

A pesar de que puede parecer que se trata de una intoxicación alimentaria cualquiera, el peligro de este microorganismo reside en que tiene una alta tasa de mortalidad, en que no todos los antibióticos funcionan contra ella, y además puede producir consecuencias graves en el embarazo, y he aquí el quid de la cuestión.

¿Qué síntomas produce?

A pesar de que contagiarse de la listeriosis es raro, cuando contraemos la infección podemos notar síntomas parecidos a los de una gastroenteritis (diarrea, vómitos, fiebre, dolor muscular). Si la bacteria pasa a la sangre, se pueden producir problemas más graves, incluso una meningitis.

Uno de los peligros de esta bacteria es que puede pasar desapercibida porque puede no dar ningún síntoma, o dar alguna molestia leve que no asociarías a haber consumido un alimento contaminado (dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, décimas de fiebre).

El peligro fundamental es contagiarse durante el embarazo. Cuando una mujer contrae la listeria estando embarazada, la bacteria puede atravesar la placenta, llegar a la bolsa amniótica y producir una infección dentro de ella, lo que se conoce como corioamnionitis. Esto de por sí, ya puede desencadenar un aborto, una muerte fetal o un parto prematuro.

Si el bebé nace a su tiempo (a término) pero con la infección por listeria, también puede tener graves consecuencias para él, ya que es más fácil que la listeria llegue a su sangre y produzca una infección en cualquier otra parte del cuerpo.

En toda mi vida profesional he conocido pocos casos de infección por listeria durante el embarazo que hayan afectado al bebé. Pero en los que he podido ver, la mamá no había tenido ningún síntoma, y se enteraron de que tuvo listeriosis porque el bebé nació prematuro y le salió positivo el cultivo a la listeria con las pruebas habituales que se le hacen a los bebés que ingresan en la UCI con sospecha de infección.

¿Cómo se previene?

Aunque ahora sea el tema de moda, la prevención de la infección por listeria es algo sobre lo que siempre insistimos en la consulta de la matrona, y habitualmente explicamos las medidas para prevenir esta y otras infecciones alimentarias en la primera consulta del embarazo.

Aunque en el caso actual de España, parece que ha sido un problema de manipulación del alimento en su origen, también podemos contraer la listeria por no tratar los alimentos adecuadamente en casa.

Para prevenir la infección por listeria, se recomienda:

  1. Lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos. Incluso, se aconseja lavarse las manos cuando tocamos alimentos diferentes (por ejemplo, cuando estamos cortando carne y pasamos a cortar verduras).
  2. Mantener una higiene adecuada en la cocina, en las encimeras y superficies para cocinar y en los utensilios que usamos para cortar. También se aconseja usar superficies diferentes para manipular los vegetales y la carne.
  3. Lavar siempre la fruta y la verdura antes de consumirla. Si quieres ser más perfeccionista, puedes utilizar lejías especiales para la desinfección de alimentos. Esto sirve para eliminar otras bacterias como la toxoplasmosis.
  4. Revisar que la temperatura de la nevera sea la correcta, y que además el interior esté limpio. La listeria puede crecer a temperaturas superiores a 4ºC
  5. Respetar siempre la cadena del frío. Si se rompe, puede crecer la listeria.
  6. Consumir lácteos que estén pasteurizados. Evitar la leche cruda y todos los derivados lácteos que estén fabricados con leche cruda (queso, yogures). Comprobar siempre la etiqueta para asegurarse que figure que está hecho con leche pasteurizada.
  7. Cocer los alimentos a una temperatura adecuada. Sabemos que la listeria se muere si la calentamos a más de 75ºC. Esto es especialmente importante a la hora de recalentar sobras de comida de otro día, e incluso las salchichas tipo Frankfurt, que nunca deberían consumirse crudas tal y como vienen en el paquete.
  8. Evitar los alimentos crudos. El pescado crudo o marinado (incluso si se ha congelado antes), la carne cruda o poco hecha, pueden contener listeria.
  9. Cuidado con los embutidos. Aunque sean cocidos (como el jamón cocido), deberían consumirse antes de 48h.
[jetpack_subscription_form show_only_email_and_button=»true» custom_background_button_color=»undefined» custom_text_button_color=»undefined» submit_button_text=»Suscríbete al blog» submit_button_classes=»wp-block-button__link has-text-color has-background» show_subscribers_total=»false» ]