El Estreptococo del Grupo B, más conocido como SGB.

Seguramente si estás embarazada (especialmente si te falta poco para parir), te suena este nombre.

Este bicho tan famoso, tiene atemorizados a ginecólogos, pediatras, matronas… Desde hace muchos años. ¿La razón? Pues que hasta hace relativamente poco, creíamos que esta bacteria era la responsable de la mayoría de infecciones graves en los bebés recién nacidos.

Pero, ¿qué hace este bicho en concreto?

Su nombre y apellidos son: Streptococcus Agalactiae, Estreptococo del grupo B o SGB para los amigos. Se suele encontrar formando parte de la flora habitual de nuestro intestino. Es decir, está ahí pero no nos produce ningún problema. En ocasiones, la bacteria en cuestión se traslada del intestino hacia la vagina, colonizándola pero sin producirnos ningún síntoma.

Hasta ahí ningún problema. La cuestión es que se cree que cuando el bebé pasa por el canal de parto, o cuando se rompe la bolsa de las aguas, podría infectarse por el estreptococo si anda por ahí.

Lo que se hace habitualmente en España

Para ver si esa bacteria está colonizando nuestra vagina, se hace un cultivo durante el embarazo. Se hace recogiendo una muestra vaginal y anal con un bastoncillo de algodón. Es una prueba un poco desagradable, pero por suerte es sólo un segundo. La muestra se suele recoger en semana 36-37, y según el lugar donde vivas te la recogerá la matrona o el ginecólogo. Así que si tienes cita alrededor de esas semanas, no descartes que te vayan a recoger el cultivo.

Se ha visto que aproximadamente entre el 10-40% de las embarazadas tiene esta bacteria viviendo en su tracto genital o anal.

En la mayoría de hospitales en España (por no decir todos), si te encuentran el estreptococo durante el tercer trimestre, te pondrán antibiótico cuando te pongas de parto o si rompes aguas. Esto se hace para intentar matar al bichito y evitar que el bebé coja una infección.

¿Es lo correcto?

Pero revisemos un poquito este tema, porque hace muchos años que estamos haciendo cultivos y dando antibióticos y va siendo hora de que comprobemos si lo estamos haciendo bien.

Si buscas un poco por internet, encontrarás mogollón de artículos y de páginas web donde se dice que el estreptococo es la principal causa de infecciones en los bebés y que es una bacteria muy peligrosa, y por eso recomiendan que se siga haciendo esta prueba en el embarazo.

Pero, ¿qué hay de cierto? Lo que dice la evidencia científica…

El tema es polémico, y hay estudios con resultados contrarios. Por un lado, algunas bases de datos que han hecho revisiones amplias del tema (UpToDate) dicen que se tiene que seguir haciendo esta prueba y que hay que dar antibiótico si es positiva, porque se ha demostrado que reduce el número de bebés con infecciones.

Otras instituciones (Cochrane Library, RCOG), hicieron una revisión seria sobre el tema y concluyeron que la mayoría de infecciones neonatales no son causadas por el SGB, sino que hay otras muchas más bacterias que encima van en aumento, y que no está justificado el cribado universal en mujeres sin factores de riesgo. Traducido al castellano, quiere decir que no recomiendan que se haga el cultivo a todo el mundo

En algunos países del norte de Europa ya no se hace esta prueba, y sólo se da tratamiento si hay algun factor de riesgo (bebés prematuros, rotura de bolsa de las aguas durante muchas horas, fiebre durante el parto…). Y es que hoy en día, el uso de antibióticos está muy cuestionado por el aumento de bacterias resistentes (hay estudios que demuestran que se aumenta el riesgo de padecer una mastitis si se usan antibióticos durante el parto)

Además, parece que hay otras alternativas. Por lo que se ve, están intentando desarrollar una vacuna para prevenir esta infección. El centro de control de enfermedades hizo una amplia revisión sobre este tema.

En conclusión

Para variar, España está a la cola de Europa en este tema, así que en la mayoría de lugares de nuestro país se sigue haciendo el cultivo y dando antibiótico.

Habiendo tantos estudios sobre el tema (y cada vez más), tal vez nos tengamos que plantear lo que estamos haciendo, y dejar de hacer una intervención innecesaria, que encima parece que no es inocua por el uso indiscrimnado de antibióticos.

Además, aunque pongamos antibiótico por litros, parece que no nos libramos del todo de las infecciones tardías (aquellas que aparecen después de la semana de vida) y además nos estamos obcecando con el estreptococo y al parecer hay otras muchas más bacterias que pueden darnos problemas.

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El brote de listeria en España. La prevención en el embarazo

Hace unas semanas que se inició en Andalucía un brote de listeriosis a raíz del consumo de un producto cárnico preparado (carne mechada). La noticia ha hecho que resurjan las dudas y la polémica sobre esta bacteria, así que voy a aprovechar para recordaros qué es este bicho y por qué es peligroso.

¿Qué es la listeria?

Se llama Listeria monocytogenes, para los amigos sólo listeria. La infección que provoca se llama listeriosis.

La listeria vive en el suelo, en el agua, en las plantas, y puede crecer en la comida. Este último es el principal foco de infección para los humanos.

A pesar de que puede parecer que se trata de una intoxicación alimentaria cualquiera, el peligro de este microorganismo reside en que tiene una alta tasa de mortalidad, en que no todos los antibióticos funcionan contra ella, y además puede producir consecuencias graves en el embarazo, y he aquí el quid de la cuestión.

¿Qué síntomas produce?

A pesar de que contagiarse de la listeriosis es raro, cuando contraemos la infección podemos notar síntomas parecidos a los de una gastroenteritis (diarrea, vómitos, fiebre, dolor muscular). Si la bacteria pasa a la sangre, se pueden producir problemas más graves, incluso una meningitis.

Uno de los peligros de esta bacteria es que puede pasar desapercibida porque puede no dar ningún síntoma, o dar alguna molestia leve que no asociarías a haber consumido un alimento contaminado (dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, décimas de fiebre).

El peligro fundamental es contagiarse durante el embarazo. Cuando una mujer contrae la listeria estando embarazada, la bacteria puede atravesar la placenta, llegar a la bolsa amniótica y producir una infección dentro de ella, lo que se conoce como corioamnionitis. Esto de por sí, ya puede desencadenar un aborto, una muerte fetal o un parto prematuro.

Si el bebé nace a su tiempo (a término) pero con la infección por listeria, también puede tener graves consecuencias para él, ya que es más fácil que la listeria llegue a su sangre y produzca una infección en cualquier otra parte del cuerpo.

En toda mi vida profesional he conocido pocos casos de infección por listeria durante el embarazo que hayan afectado al bebé. Pero en los que he podido ver, la mamá no había tenido ningún síntoma, y se enteraron de que tuvo listeriosis porque el bebé nació prematuro y le salió positivo el cultivo a la listeria con las pruebas habituales que se le hacen a los bebés que ingresan en la UCI con sospecha de infección.

¿Cómo se previene?

Aunque ahora sea el tema de moda, la prevención de la infección por listeria es algo sobre lo que siempre insistimos en la consulta de la matrona, y habitualmente explicamos las medidas para prevenir esta y otras infecciones alimentarias en la primera consulta del embarazo.

Aunque en el caso actual de España, parece que ha sido un problema de manipulación del alimento en su origen, también podemos contraer la listeria por no tratar los alimentos adecuadamente en casa.

Para prevenir la infección por listeria, se recomienda:

  1. Lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos. Incluso, se aconseja lavarse las manos cuando tocamos alimentos diferentes (por ejemplo, cuando estamos cortando carne y pasamos a cortar verduras).
  2. Mantener una higiene adecuada en la cocina, en las encimeras y superficies para cocinar y en los utensilios que usamos para cortar. También se aconseja usar superficies diferentes para manipular los vegetales y la carne.
  3. Lavar siempre la fruta y la verdura antes de consumirla. Si quieres ser más perfeccionista, puedes utilizar lejías especiales para la desinfección de alimentos. Esto sirve para eliminar otras bacterias como la toxoplasmosis.
  4. Revisar que la temperatura de la nevera sea la correcta, y que además el interior esté limpio. La listeria puede crecer a temperaturas superiores a 4ºC
  5. Respetar siempre la cadena del frío. Si se rompe, puede crecer la listeria.
  6. Consumir lácteos que estén pasteurizados. Evitar la leche cruda y todos los derivados lácteos que estén fabricados con leche cruda (queso, yogures). Comprobar siempre la etiqueta para asegurarse que figure que está hecho con leche pasteurizada.
  7. Cocer los alimentos a una temperatura adecuada. Sabemos que la listeria se muere si la calentamos a más de 75ºC. Esto es especialmente importante a la hora de recalentar sobras de comida de otro día, e incluso las salchichas tipo Frankfurt, que nunca deberían consumirse crudas tal y como vienen en el paquete.
  8. Evitar los alimentos crudos. El pescado crudo o marinado (incluso si se ha congelado antes), la carne cruda o poco hecha, pueden contener listeria.
  9. Cuidado con los embutidos. Aunque sean cocidos (como el jamón cocido), deberían consumirse antes de 48h.
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