El pinzamiento del cordón umbilical

Seguro que todos habréis oído hablar sobre el pinzamiento del cordón umbilical o por lo menos os habréis preguntado cuándo se debería hacer. Lo cierto es que la sociedad está muy confusa al respecto, y para variar lo que se emite en medios de comunicación, series y películas nos aleja mucho de la realidad.

Normalmente pensamos que nada más nacer, el cordón umbilical se tiene que cortar enseguida. Pero vamos a reflexionar un momento sobre esto.

El cordón umbilical es la conexión que tiene el bebé con su madre, mediante la placenta. A través de él pasa el oxígeno y los nutrientes que el bebé necesita, y se eliminan los productos de deshecho que genera.

Al nacer, el bebé debe empezar a respirar por sí solo. Algunos lo hacen enseguida, algunos tardan unos segundos en empezar a hacerlo. En realidad es un milagro de la naturaleza, pero el bebé sabe que al salir del útero tiene que empezar a poner en marcha sus pulmones. Sabemos que a veces esas primeras respiraciones no son todo lo efectivas que nos gustaría, y a algunos bebés les cuesta un poco más adaptarse a la vida fuera del útero.

Pues aquí es donde el cordón umbilical juega un papel importante. Si el bebé está aprendiendo a hacer sus primeras respiraciones, pero mantenemos intacto su suministro de oxígeno a través del cordón, le estamos ayudando a tener una transición más suave.

Por lo tanto, no hay ninguna razón para tener prisa para cortar el cordón umbilical.

Sabemos que el 75% de la sangre pasa al bebé en el primer minuto de vida, y que las venas del cordón umbilical suelen colapsarse alrededor de los 3 minutos de vida.

La literatura distingue entre pinzamiento precoz y pinzamiento tardío. Definen el pinzamiento tardío como aquel que se produce más tarde del primer minuto de vida. El pinzamiento precoz es el que hacemos antes del minuto de vida, o nada más nacer.

La última revisión de UpToDate contempla también el concepto de pinzamiento fisiológico. Le han puesto nombre a una cosa que ya hacíamos hace tiempo: se trata de pinzar el cordón umbilical cuando haya dejado de latir. No está claro que tenga muchos más beneficios respecto al pinzamiento tardío, pero es interesante que se contemple esta diferencia, porque hay cordones umbilicales que siguen latiendo después de 10 minutos.

A lo largo de los años, se han hecho muchísimos estudios acerca de qué ventajas e inconvenientes tiene cada tipo de pinzamiento. Y en cada uno de esos estudios, el pinzamiento tardío (recordemos, más de un minuto de vida) ha mostrado numerosos beneficios:

  • Mejor adaptación a la vida extrauterina
  • Mayor volumen de glóbulos rojos en la sangre
  • Mayores depósitos de hierro durante los primeros 6 meses de vida,
  • Mejor desarrollo psicomotor en el futuro
  • Menos complicaciones en los bebés prematuros.

El único efecto adverso que se halló en algún estudio fue la posibilidad de que el bebé desarrollase ictericia. La última bibiliografía que he podido consultar, que data de 2020, desmiente que la ictericia se pueda relacionar de manera directa con el pinzamiento tardío. Parece ser que sí que aumenta los niveles de bilirrubina en sangre, pero sin aumentar la necesidad de ingresos de bebés por ese motivo.

Es importante aclarar que el pinzamiento precoz no supone riesgos directos para el bebé. Es cierto que dejará de recibir esos posibles beneficios que aporta el tardío, pero de manera directa no le provoca un daño.

La única razón que justifica que el pinzamiento sea precoz, es la necesidad de reanimar al bebé en caso de que naciera con dificultades para respirar. Eso era hasta hace poco, porque ahora ni siquiera eso es una excusa.

Ya hay estudios hechos de reanimación al bebé con el cordón intacto, con muy buenos resultados (en Reino Unido, como casi siempre, que nos llevan años de ventaja). La desventaja es que se necesita material específico para poder tener al bebé en una fuente de calor justo al lado de la mamá con todo lo necesario, y hasta la fecha no contamos con ello.

También se ha visto que puede ser perjudicial realizar un pinzamiento tardío en bebés con restricción del crecimiento intrauterino durante el embarazo (CIR). Estos bebés pueden tener ya de por sí muchos glóbulos rojos en la sangre, y hacer un pinzamiento tardío podría hacer que hubiera todavía más células en la sangre. Esto podría ser todavía peor para el bebé, por lo que es uno de los pocos casos en los que no se aconseja hacerlo

Lo cierto es que a día de hoy, en prácticamente todos los hospitales se intenta practicar el pinzamiento tardío siempre que sea posible. Pero esta es una de las cosas que puedes especificar en tu plan de parto en caso de que no estés segura de si en tu hospital es una práctica habitual.

¿Y qué pasa si quiero donar la sangre del cordón?

La donación de sangre del cordón umbilical es un gesto altruista muy generoso que tiene múltiples aplicaciones en medicina. La sangre del cordón umbilical es rica en células pluripotentes, o lo que se suele llamar “células madre”, que tienen la capacidad de convertirse en otras células para regenerar tejidos dañados.

Se usan principalmente para elaborar tratamientos para la leucemia, y también se está investigando su aplicación en otras especialidades para tratar muchas enfermedades.

Para poder donarla, necesitamos pinzar el cordón umbilical cuanto antes para poder recoger cantidad suficiente de sangre (pinzamiento precoz).

Esto en principio puede parecer contradictorio, porque por un lado se aconseja el pinzamiento tardío del cordón umbilical, pero por otro lado si quieres donar la sangre tenemos que pinzarlo cuanto antes.

Los bancos de tejidos defienden que una cosa no es incompatible con la otra, que si se esperan 30-60 segundos para pinzar el cordón, aún hay sangre suficiente para que la muestra sea satisfactoria. Lo cierto es que algunos cordones ya están casi colapsados después del primer minuto, pero es cierto que hay otros que siguen teniendo bastante sangre después de ese tiempo.

La decisión es tuya, con la información sobre los beneficios de una cosa y la otra eres tú quien elige lo que hacer con la sangre del cordón umbilical.