La preeclampsia en el embarazo.

La preeclampsia es una patología que ocurre más allá de las 20 semanas de embarazo, y consiste en el aumento de la tensión arterial por encima de 140/90, acompañada de presencia de proteínas en la orina.

Se produce por una alteración de los mecanismos que regulan el tono de los vasos sanguíneos, que acaba provocando que se vuelvan más estrechos, lo que llamamos “vasoconstricción”. Esto se traduce en el aumento de la presión arterial, y lo que nos preocupa más aún, en la disminución del paso de la sangre hacia la placenta y hacia el bebé.

La preeclampsia también altera la coagulación de la sangre, que ya de por sí está alterada por el hecho de estar embarazada.

La causa de la preeclampsia todavía no se conoce al 100%, pero parece ser que tiene que ver con una mala implantación de la placenta al inicio del embarazo junto con algún factor de riesgo (déficits de nutrientes, factores genéticos…).

Se sabe que tienen más riesgo de padecer preeclampsia las mujeres que tengan:

  • Su primer embarazo
  • Periodo entre embarazos de más de 10 años
  • Edades extremas (muy joven o muy mayor)
  • Raza negra. También tienen más riesgo de hipertensión de por sí, sin estar embarazadas.
  • Déficit de nutrientes: calcio, cinc, selenio.
  • Tabaquismo
  • Embarazo con una nueva pareja. Parece que tiene que ver con el tiempo de exposición al semen de la pareja (cuanto menos tiempo de exposición, más riesgo de preeclampsia).
  • Antecedentes familiares de hipertensión en el embarazo
  • Bajo peso al nacer de la mujer
  • Embarazo de gemelos
  • Infección de orina
  • Malformaciones genéticas, anomalías cromosómicas
  • Mola hidiatiforme
  • Enfermedades previas que aumenten el riesgo cardiovascular: diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedad renal, colesterol, enfermedades de los vasos, déficit de folatos, síndrome antifosfolípido, enfermedades autoinmunes, trombofilias.

Esto no quiere decir que las mujeres que tengan alguno de estos factores vayan a tener una preeclampsia al 100%, pero se sabe que entre las mujeres que la han padecido, era frecuente presentar alguno de ellos.

Qué riesgos tiene la preeclampsia

Como hemos comentado, el principal efecto que produce es la «vasoconstricción» de las arterias, y eso también incluye las arterias que llegan a la placenta. Por lo tanto, puede disminuir la cantidad de sangre, oxígeno y nutrientes que le llegan al bebé.

Por eso en caso de padecer una preeclampsia, siempre vamos a estar muy pendientes de los parámetros que nos dicen cómo está llegando la sangre al bebé, y según cómo estén de alterados nos van indicar la actitud a seguir.

Por otro lado, cuando se complica también nos preocupa el estado de salud de la madre. Cuando las arterias se estrechan…

Síntomas de la preeclampsia

Los síntomas más frecuentes que produce la preeclampsia son:

Como hemos comentado, el primero y más importante es la tensión arterial elevada por encima de 140/90. Es importante que se mida mientras se está sentada, habiendo hecho reposo durante al menos 15 minutos, y con un tensiómetro de brazo.

Hinchazón en manos y pies: este síntoma es poco fiable porque el embarazo de por sí produce problemas de circulación y puede hacer que se te hinchen las manos o los pies sin necesidad de que sea una preeclampsia. Los edemas nos pueden llamar la atención cuando aparezcan de forma brusca, supongan un aumento de más de 1kg por semana, se concentren en las manos o en la cara y estén presentes ya por la mañana.

Dolor de cabeza que se concentra en la frente y no cede con analgésicos como el paracetamol

Visión borrosa, visión doble, visión de estrellitas o moscas, o incluso pérdida de la vista

Dolor punzante en la boca del estómago (no confundir con acidez).

Se puede prevenir la preeclampsia

Aunque no lo parece, hoy en día sabemos que la preeclampsia se puede prevenir. Aunque no todos los factores de riesgo que hemos mencionado se pueden modificar, hay cosas que podemos hacer para evitar padecer una preeclampsia.

El ejercicio físico ha demostrado prevenir el riesgo de preeclampsia de forma importante. Como siempre digo, el embarazo y el ejercicio son dos cosas que deben ir unidas siempre, sobre todo si ya practicabas ejercicio antes. Lo importante es que un profesional te asesore y te aconseje sobre qué y cómo debes hacerlo.

Sabemos que las mujeres que ya traen factores de riesgo cardiovascular de antes de quedarse embarazadas tienen más probabilidades de tenerla (obesidad, diabetes, etcétera). Por lo tanto, una adecuada nutrición antes del embarazo es fundamental para empezar con un estado de salud óptimo que ayude a prevenir tanto la preeclampsia como otras enfermedades.

En mujeres de alto riesgo parece que los suplementos de calcio disminuyen la probabilidad de padecer preeclampsia. En algunos casos los ginecólogos recomiendan tomar ácido acetilsalicílico (la aspirina de toda la vida) como prevención. Tanto el calcio como la aspirina son cosas que debe indicar el médico según valore la situación.