Las comidas navideñas y el embarazo. ¿Qué cosas puedo comer en Navidad?

A todos se nos avecina una maratón de comidas, cenas, reuniones familiares… En las que nos vemos prácticamente obligados a cometer excesos tanto con la comida como con la bebida.

Pero si estás embarazada, en estas comidas navideñas deberías tomar algunas precauciones. Hoy vamos a repasar cuatro cosas sobre la seguridad alimentaria, y recordaremos qué alimentos debemos evitar.

  1. El jamoncito curadito, choricito ibérico, embutidos varios… De eso nada, a no ser que sea cocido. Y congelado tampoco vale, ¡recordad! No está claro que la toxoplasmosis se muera en cualquier congelador.
  2. El salmón ahumado. Se considera crudo, así que tampoco se puede comer. Ni siquiera congelándolo antes.
  3. Los quesos. Recordad que hay quesos que están hechos con leche sin pasteurizar. Los más típicos son la mozzarella fresca, el queso emmental, el queso azul, el roquefort, camembert, tipo brie…
  4. La mayonesa casera. Si hay algún aperitivo o alguna guarnición que lleve mayonesa, pregunta si es casera o si es comprada en el supermercado. La mayonesa casera lleva huevo crudo y tampoco se debería comer.
  5. La carne de caza. Si tenéis un familiar que caza animales utilizando munición de plomo, no se aconseja consumir esa carne estando embarazada.
  6. Ojo con los postres! Tiramisú, mousse, merengues… Llevan huevo o parte de huevo crudo.
  7. Marisco crudo. Pregunta siempre si está cocinado previamente.
  8. Ceviche, tartar, carpaccio… Cualquier cosa cruda, la tendremos que evitar.
  9. Las bebidas azucaradas. Cuidado con ellas porque no son sanas para nadie y se suele abusar de ellas en esas fiestas.
  10. Ojo con la cafeína, no debemos abusar de los estimulantes (café, té, chocolate, refrescos de cola)
  11. Alcohol. Nuestro consejo siempre tiene que ser alcohol cero. Aún no se ha podido demostrar que pequeñas cantidades de alcohol sean seguras en el embarazo, así que no podemos decir que puedas beber para brindar.

Ya sé lo que estáis pensando. Qué rollo eso de estar embarazada en fiestas, no puedo comer casi nada! Pero bueno en realidad estos son consejos básicos de seguridad alimentaria que debería seguir cualquier persona, lo que pasa es que en el embarazo la afectada no eres sólo tú, sino también el bebé, y por eso insistimos tanto.

Y luego también hay que vigilar el aumento de peso. Las navidades no son 15 días seguidos de fiesta, realmente los días donde se hacen comidas/cenas extraordinarias son contados, a lo máximo 5 o 6. Por lo tanto tampoco nos dan la excusa para aumentar 5kg de repente. Los días que no haya comidas especiales, recuerda que debemos seguir comiendo de manera saludable y haciendo ejercicio.

¡Pensad que hay muchísmas cosas de las que podéis disfrutar estas fiestas! Sin abusar, claro está. La lechona, la sopa de navidad, el pavo relleno, las gambitas a la plancha, el pescado o la carne con salsita… 

Disfrutad de estas fiestas, disfrutad de vuestro embarazo y ¡¡Feliz Navidad!!

El brote de listeria en España. La prevención en el embarazo

Hace unas semanas que se inició en Andalucía un brote de listeriosis a raíz del consumo de un producto cárnico preparado (carne mechada). La noticia ha hecho que resurjan las dudas y la polémica sobre esta bacteria, así que voy a aprovechar para recordaros qué es este bicho y por qué es peligroso.

¿Qué es la listeria?

Se llama Listeria monocytogenes, para los amigos sólo listeria. La infección que provoca se llama listeriosis.

La listeria vive en el suelo, en el agua, en las plantas, y puede crecer en la comida. Este último es el principal foco de infección para los humanos.

A pesar de que puede parecer que se trata de una intoxicación alimentaria cualquiera, el peligro de este microorganismo reside en que tiene una alta tasa de mortalidad, en que no todos los antibióticos funcionan contra ella, y además puede producir consecuencias graves en el embarazo, y he aquí el quid de la cuestión.

¿Qué síntomas produce?

A pesar de que contagiarse de la listeriosis es raro, cuando contraemos la infección podemos notar síntomas parecidos a los de una gastroenteritis (diarrea, vómitos, fiebre, dolor muscular). Si la bacteria pasa a la sangre, se pueden producir problemas más graves, incluso una meningitis.

Uno de los peligros de esta bacteria es que puede pasar desapercibida porque puede no dar ningún síntoma, o dar alguna molestia leve que no asociarías a haber consumido un alimento contaminado (dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, décimas de fiebre).

El peligro fundamental es contagiarse durante el embarazo. Cuando una mujer contrae la listeria estando embarazada, la bacteria puede atravesar la placenta, llegar a la bolsa amniótica y producir una infección dentro de ella, lo que se conoce como corioamnionitis. Esto de por sí, ya puede desencadenar un aborto, una muerte fetal o un parto prematuro.

Si el bebé nace a su tiempo (a término) pero con la infección por listeria, también puede tener graves consecuencias para él, ya que es más fácil que la listeria llegue a su sangre y produzca una infección en cualquier otra parte del cuerpo.

En toda mi vida profesional he conocido pocos casos de infección por listeria durante el embarazo que hayan afectado al bebé. Pero en los que he podido ver, la mamá no había tenido ningún síntoma, y se enteraron de que tuvo listeriosis porque el bebé nació prematuro y le salió positivo el cultivo a la listeria con las pruebas habituales que se le hacen a los bebés que ingresan en la UCI con sospecha de infección.

¿Cómo se previene?

Aunque ahora sea el tema de moda, la prevención de la infección por listeria es algo sobre lo que siempre insistimos en la consulta de la matrona, y habitualmente explicamos las medidas para prevenir esta y otras infecciones alimentarias en la primera consulta del embarazo.

Aunque en el caso actual de España, parece que ha sido un problema de manipulación del alimento en su origen, también podemos contraer la listeria por no tratar los alimentos adecuadamente en casa.

Para prevenir la infección por listeria, se recomienda:

  1. Lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos. Incluso, se aconseja lavarse las manos cuando tocamos alimentos diferentes (por ejemplo, cuando estamos cortando carne y pasamos a cortar verduras).
  2. Mantener una higiene adecuada en la cocina, en las encimeras y superficies para cocinar y en los utensilios que usamos para cortar. También se aconseja usar superficies diferentes para manipular los vegetales y la carne.
  3. Lavar siempre la fruta y la verdura antes de consumirla. Si quieres ser más perfeccionista, puedes utilizar lejías especiales para la desinfección de alimentos. Esto sirve para eliminar otras bacterias como la toxoplasmosis.
  4. Revisar que la temperatura de la nevera sea la correcta, y que además el interior esté limpio. La listeria puede crecer a temperaturas superiores a 4ºC
  5. Respetar siempre la cadena del frío. Si se rompe, puede crecer la listeria.
  6. Consumir lácteos que estén pasteurizados. Evitar la leche cruda y todos los derivados lácteos que estén fabricados con leche cruda (queso, yogures). Comprobar siempre la etiqueta para asegurarse que figure que está hecho con leche pasteurizada.
  7. Cocer los alimentos a una temperatura adecuada. Sabemos que la listeria se muere si la calentamos a más de 75ºC. Esto es especialmente importante a la hora de recalentar sobras de comida de otro día, e incluso las salchichas tipo Frankfurt, que nunca deberían consumirse crudas tal y como vienen en el paquete.
  8. Evitar los alimentos crudos. El pescado crudo o marinado (incluso si se ha congelado antes), la carne cruda o poco hecha, pueden contener listeria.
  9. Cuidado con los embutidos. Aunque sean cocidos (como el jamón cocido), deberían consumirse antes de 48h.
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