Antes que nada, es importante entender por qué lloran los bebés. Un bebé recién nacido no puede decirnos con palabras nada de lo que necesita: tengo frío, tengo calor, tengo hambre, me he hecho caca, me duele la barriga, quiero dormir, me molesta el ruido, me molesta la arruga de la sábana… Sea cual sea su necesidad, sólo pueden transmitirla llorando.

Con el tiempo iréis entendiendo a vuestro bebé y entenderéis mejor lo que trata de deciros con cada tipo de llanto. Pero hasta que lleguéis a comprenderlo, puede pasar un tiempo y hay que ir descartando las cosas mediante ensayo-error.

El llanto de un recién nacido está biológicamente pensado para hacer que los humanos adultos reaccionemos y nos sintamos mal. Literalmente te destroza por dentro. Es así precisamente para que los humanos no descuidemos a nuestras crías.

Bien, vayamos al grano. Vamos a repasar los trucos que podemos aplicar para calmar a nuestro bebé cuando está llorando. Va a depender un poco de la edad del bebé, lo que os voy a contar funciona sobre todo con bebés de menos de 3 meses.

Hambre

Parece un poco obvio, pero siempre es una de las primeras cosas que hay que descartar. Sobre todo en los primeros días/semanas del bebé, cuando todavía se está estableciendo la lactancia materna, es normal que el bebé quiera mamar sin parar y que llore para pedir el pecho.

Depende un poco de cada bebé, algunos no llegan a llorar para pedir el pecho o el biberón, sino que sólo muestran los signos precoces de hambre (se mete el puño en la boca, saca la lengua, cuando le tocas la mejilla gira la cara).

Si tu bebé se “enfada” con facilidad y en plena crisis de enfado te resulta más difícil que coja el pecho, vale la pena que intentes estar pendiente de los signos precoces de hambre y le ofrezcas la toma antes de que llegue a llorar.

El pañal

En los primeros meses los bebés son auténticas máquinas de ensuciar pañales. Pueden hacer caca prácticamente cada vez que toman pecho, especialmente los primeros días.

Algunos bebés se sienten muy pero que muy incómodos enseguida que notan su piel húmeda, y necesitan que les cambies el pañal enseguida

Sueño

Si ya has descartado las dos primeras cosas, tal vez se trate de sueño. Esta necesidad es tal vez la más difícil de valorar. A los bebés les cuesta dormirse solos, y necesitan nuestra ayuda para caer en los brazos de Morfeo. Balancearlo en nuestros brazos, cantarle, pasearle, ofrecerle algo para succionar… Todo lo que se te ocurra para bajar su nivel de estrés y ayudarle a dormir.

Ya que sale el tema, que sólo se quiera dormir en brazos es completamente normal. Lo raro es que un bebé recién nacido acepte quedarse sólo en la cuna sin más, sin reclamar la presencia de sus padres

Depende del estilo de crianza que queráis llevar a cabo, pero es importante que sepáis que al principio va a ser casi imposible que quiera dormirse solo durante largos ratos en la cuna. Es muy probable que si lo intentas ni siquiera puedas dejarlo un segundo, o que aunque se quede en la cuna sólo quiera estar un rato.

El instinto mamífero de la raza humana hace que la criatura recién nacida necesite sentir y tocar a sus padres para sentirse segura y protegida, y cada vez que se sienta solo se sentirá amenazado y necesitará contacto físico para calmarse, especialmente por la noche.

En realidad un bebé recién nacido duerme mucho más de lo que nos pensamos. De media duermen unas 12-16 horas al día (contando las siestas de 10 minutos). Así que para ellos, es una necesidad importante de cubrir.

Malestar en la barriga

El sistema digestivo del bebé es inmaduro y a veces les cuesta hacer la digestión. Algo que para nosotros es automático y no notamos para nada, al bebé le puede resultar doloroso los primeros meses.

En el momento crítico de malestar es difícil calmar ese llanto, porque en realidad les duele. Es difícil de describir, pero diría que es un llanto diferente a los demás, porque es un llanto muy agudo.

Puede ser útil intentar poner al bebé boca abajo con la barriga sobre tu mano y la cabeza sobre tu antebrazo. En esta postura le transmites el calor de tu mano, y si además le balanceas, puedes ayudar a que sus intestinos se muevan mejor y se alivie su molestia, aunque a veces no es inmediato.

Si observas que tu bebé suele tener muchos episodios de gases o malestar, intenta fijarte en si se suelen producir a la misma hora del día. Habitualmente son por la tarde/noche. Cuando hayas visto cuál es el “patrón”, intenta establecer una rutina de baño calentito y masaje en la barriga más o menos una hora antes de la hora clave, para prevenir que le pueda pasar.

Contacto piel con piel

Como he dicho antes, para los bebés, sentir la presencia de sus padres es una necesidad. Y a veces simplemente basta colocarlos sin ropa encima de nuestro pecho desnudo (con mamá o con la pareja). Oler nuestra piel, sentir nuestro calor, escuchar nuestra respiración o el latido de nuestro corazón… tal vez sea lo más parecido a volver a estar dentro del útero.

Hay bebés con más necesidad de contacto físico que otros. Si ves que tu bebé es de esos que necesita mucho contacto piel con piel, te aconsejo que te hagas con una mochila portabebés o un fular de porteo, para que te sea más cómodo tenerlo contigo y a la vez tener las manos libres.

Cuando no es hambre, ni pañal, ni sueño, ni gases.

Cuando ya has puesto en marcha las estrategias básicas y el bebé sigue llorando, a veces parece que no hay nada que hacer.

Llegados a este punto, es cuando podemos aplicar trucos que parecen “magia” pero tienen su explicación. Se trata de provocar situaciones que le recuerden al bebé cómo estaba cuando vivía dentro de la barriga de mamá, que era lo único que conocía hasta el momento. Porque a veces simplemente lloran por eso, porque están en el mundo y preferirían estar en la barriga de mamá.

Los trucos los cuenta Harvey Karp en su libro “El bebé más feliz del barrio”, pero os los resumo por aquí, añadiéndole mi toque personal después de coger en brazos a muchos bebés recién nacidos.

Contener/envolver al bebé

El bebé estaba dentro de la barriga doblado sobre sí mismo y en contacto constante con las paredes del útero. Si usamos una sábana fina o una muselina para enrollar al bebé en ella, podemos imitar esa “contención” que tenían dentro del útero.

En otras culturas hace ya cientos de años que usan los arrullos o los fulares de porteo para calmar a los bebés, así que no hemos descubierto nada nuevo.

Es importante tener en cuenta la posición del bebé a la hora de enrollarlo. Hay que intentar que sus brazos queden flexionados (nunca estirados a los lados de su cuerpo), para que sea lo más parecido posible a la posición fetal. También hay que tener cuidado de no apretar la sábana en exceso, porque puede ser peligroso.

Succión

Chupar es una de las cosas que más relaja a los bebés. Les deja fuera de combate, K.O. De hecho, muchos bebés se quedan dormidos al pecho después de pocos minutos de empezar a mamar por lo relajante que les resulta succionar.

Ahí es cuando muchas personas dicen “que usa a su madre de chupete”. Pensemos un momento en la historia de la humanidad: ¿que existió antes, la teta o el chupete? Porque más bien sería al revés: usa el chupete como si fuera la teta. Pero es cierto, muchas veces los bebés sólo encuentran el consuelo que necesitan cogiendo el pecho. Y no hay ningún problema en eso: no se está malacostumbrando, simplemente es una necesidad.

Hay que tener en cuenta que los bebés que toman pecho no deberían usar chupete hasta que la lactancia no esté establecida, ya que de ofrecérselo antes podríamos estar confundiendo al bebé.

Si la lactancia todavía no está establecida (el bebé no coge peso suficiente, hay dolor, grietas, etcétera), y necesitas un momento de respiro o quieres probar otra estrategia para calmar al bebé, puedes ofrecerle tu propio dedo (el de mamá o el de papá) para calmar esa necesidad de succión. Importantísimo que las manos estén bien limpias y las uñas cortitas.

Balanceo

Dentro del útero los bebés flotaban en el líquido amniótico, y mientras mamá caminaba, ellos rebotaban de arriba abajo.

Recordar esos rebotes también les relaja mucho. Sobre todo si es en brazos de papá o mamá, y mucho mejor si es estando de pie recorriendo el pasillo de arriba abajo. Recordad que para ellos no es un chantaje, es una necesidad. Poco a poco irá entendiendo lo difícil que es este mundo.

Los paseos en coche o en el carrito funcionan por el mismo mecanismo: por la vibración y los movimientos de lado a lado

Sujetarle en brazos de lado

Sujetar a los bebés boca arriba suele resultarles bastante incómodo e antinatural cuando están enfadados con el mundo.

A veces simplemente cambiando de postura y cogiéndoles en brazos de lado o boca abajo ayuda a que se calmen.

Los ruidos blancos

Los bebés escuchan ruidos dentro del útero a través del líquido amniótico. Son ruidos difusos e indefinidos. Hay sonidos que se emiten a una frecuencia parecida a la de esos ruidos que había dentro del útero, y se llaman ruidos blancos. El ruido de un secador, el ruido de una campana extractora de cocina, el ruido de una televisión o una radio desintonizada…

Escucharlos hace que se active en el bebé “el reflejo calmante”. Realmente se quedan pasmados con los ojos abiertos, tranquilos, y se van calmando incluso hasta quedarse dormidos.

Hay autores que dicen que no es aconsejable abusar de los ruidos blancos porque hacen que el bebé deje de llora reclamando a sus padres y se quede en “standby”, como esperando a que pase algo. Como digo, no debería ser el primer recurso que usemos, pero no es una mala idea tenerlo como as en la manga para esos días/noches complicados.

A veces bastará con una de estas cosas para calmarlo, aunque a veces tendrás que poner en práctica todos los trucos a la vez para conseguir calmarlos. Cada bebé es único y no siempre tienen las mismas necesidades, es una persona nueva en tu vida que tienes que ir conociendo.

Os dejo por aquí un vídeo de mi canal de YouTube con todo lo que os he contado
[jetpack_subscription_form show_only_email_and_button=»true» custom_background_button_color=»undefined» custom_text_button_color=»undefined» submit_button_text=»Suscríbete al blog» submit_button_classes=»wp-block-button__link has-text-color has-background» show_subscribers_total=»false» ]
Tips para calmar el llanto de tu bebé

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *